La batalla entre dos Dioses
Erase una vez un humilde pueblo
con buenos cultivos, y grandes cosechas, donde vivía una clase de guerreros
protectores del pueblo, que desde un largo tiempo vivían en paz y armonía,
cuando de repente el Dios del Mal Brago había
reencarnado gracias a un grupo de guerreros de un pueblo lejano en busca de Ayuda,
puesto que su pueblo no carecía de cultivos, ni comida, ni siquiera una gota de
Agua al cual sobrevivir, cuando fue reencarnado el Dios del Mal engaña ese
pueblo haciendo sufrir a todos aquellos que Vivían allí, su gran ira desde la última
batalla que tuvo con el gran pueblo de los guerreros protegidos por el Dios de
la Guerra Zatch que fue derrotado. El Dios
del Mal Brago con grandes poderes era imposible destruir a los grandes guerreros,
revivió una parte del pueblo siendo los guerreros que lo habían revivido y les
dio un mejor pueblo y grandes poderes, habilidades a todos y a cada uno de
ellos; realizaron un gran plan para destruir el pueblo enemigo.
Meses después de haber entrenado
bajo gran presión fueron a invadir al pueblo enemigo, desataron la furia,
destruyeron y asesinaron una parte del pueblo, llegaron los grandes guerreros y
entonces desataron una gran guerra entre Dioses y los mejores guerreros del
mundo, cuando los grandes guerreros perdían la batalla sabían que era imposible
de ganar y dieron hasta su último esfuerzo, hubo un gran valor, una insufrible
batalla cada vez más cruel y despiadada , cayo uno tras otro sin dejar rastro
humano en esta vil batalla dándole campo a este lugar del momento en el que los
Dioses desatan su furia. Ni el más amoroso y misericordioso dejaría pasar esta
oportunidad, disputa del poder absoluto y tener a su merced miles de esclavos,
la lucha no tenia fin, no habría tregua, solamente Dios vs. Dios, Zatch demostró
su arte de la más fina y poderosa espada, mientras que Brago con sus trampas y
fraudes intento ganar la pelea. Reñida fue la batalla, el lugar caía en pedazos
desde el más visible lugar hasta el lugar más oculto, no paso mucho tiempo
hasta que no se volvió a ver ni un solo animal ni vegetal en el mundo.
la avaricia los cegó totalmente dejándolos sin lugar, sin esclavos pero los
dejo con una batalla y con una rivalidad que hizo desvanecer a su vana creación.